Cómo utilizar las jaulas para perros

Existen muchos partidarios (y con razón) del uso de las jaulas para perros en el adiestramiento de los cachorros. Aunque al principio muchos de los nuevos propietarios se horrorizan ante la idea de usar “aparatos tan bárbaros y medievales” en los que meter a sus cachorritos, su actitud cambia una vez que empiezan a ver la jaula desde la perspectiva del perro.

Todos los cánidos son animales de guarida; buscan de forma natural lugares que estén protegidos y sean seguros. Por eso los perros de familia suelen tumbarse bajo la mesa del comedor, debajo de la cama o en un armario oscuro, sencillamente siguen su fuerte instinto de buscar una guarida.

Al usar jaulas para perros estamos ofreciendo a nuestra mascota una propiedad y un guarida, además, podremos observar su tendencia innata a mantener limpia esa zona. Por esto es tan buena la idea usar la jaula. Dejar a un cachorro en su jaula durante un tiempo razonable (no más de tres horas seguidas durante el día) evitará que busque dónde evacuar y le hará aprender a esperar hasta que le dejemos salir a la calle.

Hay jaulas para perros de muchos tamaños, pero las mejores para nosotros son las jaulas o transportines de viaje aéreo, ya que son seguras y simulan una guarida, lo que calma de una manera natural a los cachorros que sufren o tienen tendencia a la ansiedad por separación. Las jaulas abiertas metálicas, aunque son más prácticas, ya que pueden plegarse, se parecen menos a una guarida, además, los espolones de los cachorros podrían atascarse en el alambre. Para un cachorro, una jaula grande es como disponer de un dormitorio con baño, así que podremos tener el problema de que duerma en un lado y miccione en el otro, pero existe una solución a este problema, se trata de los separadores para jaulas, así evitaremos tener que gastar una fortuna en varias jaulas, ya que suelen ser bastante caras.

Pero usar una jaula para perros tiene otros muchos beneficios muy interesantes, una jaula evita que el cachorro joven haga travesuras mientras no podemos estar vigilándole y le obliga a masticar sólo aquellos objetos que nosotros le hayamos dado. Además, es ideal para transportar en el coche, evitando multas y protegiéndole en un posible frenazo o accidente, y por supuesto, si estamos de viaje, será una cama ideal para llevar al perro a cualquier hotel o casa de unos amigos. Las jaulas también son muy prácticas también si alguna vez tenemos que dejarle en una residencia u hotel para perros, ya que puede darse la ocasión de que algún día tengamos que dejarle en uno de estos sitios, al tener su propia jaula, el perro se sentirá mucho más a gusto en su propia jaula, lo que hará para él mucho más llevadera esta separación temporal.

Cómo utilizar las jaulas para perros

LA PRESENTACIÓN DE LA JAULA AL CACHORRO

Como siempre ocurre durante la infancia el cachorro, es importante trabajar gradualmente. Es imprescindible que la primera experiencia con la jaula sea positiva: primero debemos colocar una manta vieja sobre el suelo de la jaula. Nunca debemos obligar al cachorro a entrar, cerrar la puerta y e irnos la primera vez. Lo mejor es dejar que el cachorro explore el lugar, después pondremos un poco de pienso dentro de la jaula, asegurándonos de que le perro nos ve dejándolo, si entra dentro de la jaula a por la comida, le debemos felicitar con entusiasmo. Si no entra a por el pienso, podemos intentar atraerlo dentro con algún objeto aromatizado, como por ejemplo un palo masticable. Si incluso eso falla, cogeremos con mucha delicadeza al cachorro y le colocaremos dentro de la jaula, pero sin cerrar la puerta, en este momento le podemos acariciar. Después le llamamos, y cuando salga de la jaula y venga hacia nosotros, repetimos el proceso varias veces, cuando veamos que el cachorro ya no está inquieto podemos probar a cerrar la puerta un minuto, terminaremos la sesión abriendo la puerta de nuevo y felicitando al cachorro.

La próxima vez que le demos comida, lo debemos hacer dentro de la jaula, llevando el cuenco al interior y cerrando la puerta después. En cuanto acabe de comer, es posible que el perro se ponga a lloriquear y a ladrar para salir, en este momento lo mejor es dar un pequeño golpe en la puerta y decir “no” con una voz grave. A continuación esperar a que el cachorro se quede callado cinco minutos, después abrir la puerta y a sacarle a la calle, a la zona que hayamos elegido para que haga sus necesidades. 

A medida que nuestro cachorro vaya acostumbrándose a la jaula, podemos ir aumentando el tiempo que pasa en ella. No estante tenemos que ser conscientes de que es importante no abusar. Es muy importante comprender que el perro no debe vivir en la jaula, simplemente es parte de su vida, es un lugar donde él esté a gusto y donde podamos dejarle cuando no podamos estar encima de nuestro perro, como cuando estemos descansando o de viaje. Además, le enseñaremos a no ensuciar en casa, porque la permanencia en la jaula durante este período le enseñará a contenerse. Así que podemos llegar a las siguientes conclusiones sobre las jaulas para perros:

  • Usada de este modo, una jaula es una ayuda importante en la adaptación de nuestro cachorro a su nueva vida.
  • Una jaula de transporte aéreo sirve de guarida cómoda, limpia y segura para el cachorro.
  • Un cachorro introducido gradualmente en una jaula pronto se sentirá tranquilo en su espacio privado.
  • Es una buena guarida-habitación con juguetes estar situada cerca de nosotros.

Cómo utilizar las jaulas para perros

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