Elegir un buen nombre para un perro

A la hora de escoger un nombre para nuestro perro, lo mejor es tenerlo pensado antes de que llegue a casa. En este artículo vamos a tomarnos algún tiempo para considerar las distintas posibilidades en el proceso de decisión y así saber como elegir un nombre adecuado para nuestro futuro amigo.

Escoger un nombre resulta agradable, pero no debemos tomarlo a la ligera, puesto que el nombre que elijamos va a ser la puerta de entrada a la comunicación con nuestro cachorro.  No sólo refleja la individualidad del perro, sino que también desvela cómo lo ve usted.

La decisión de elegir un nombre para nuestro perro merece una reflexión seria. A la hora de elegir, mucha gente no se da cuenta de que los perros no son personas. Un perro no entiende un nombre del modo del mismo modo que las personas, no se va a identificar con él. Lo que va a pasar es que el perro va a reconocer el sonido particular que hemos impuesto, lo va a interpretar como una llamada de atención, y va a aprender a asociarlo a nuestro deseo de que nos atienda. Así pues, un perro no juzga un hombre de ninguna manera, por lo que las cualidades poéticas o las asociaciones psicológicas que pueda tener sólo nos resultan importantes a nosotros, ya que sí representan un símbolo de nuestro vínculo mental y emocional con el perro.


En vez de escoger nombres humanos para nuestros cachorros, deberíamos decantarnos por aquellos que se refieren al perro como tal, sin dejar de respetar su propia dignidad y singularidad. De lo contrario podemos, podemos caer con facilidad en la trampa de darle un estatus humano, por ejemplo, si llamamos al perro, “Fernando”, “Oscar” o “Valentín” lo que puede pasar es que acabemos otorgando una forma antropomórfica a nuestra mascota hasta el punto de olvidar que ven las cosas de una forma muy distinta a nosotros.

La regla básica es escoger un nombre que resulte de fácil comprensión para perro, y que no nos cueste pronunciar. Lo mejor es elegir un nombre corto, de dos sílabas y que terminen con un sonido de vocal, como por ejemplo “Ona” “Lula” “Coco” “Mimo”, porque son fáciles y claros de distinguir para un perro desde que es cachorro,  así le permite sintonizar con rapidez con usted, un punto esencial más adelante, cuando le estemos adiestrando y enseñando obediencia, pero sobre todo, porque responderá a nuestra llamada.

Naturalmente deberíamos evitar nombres que rimen o suenen con las órdenes básicas de obediencia, tampoco deberíamos decantarnos por un hombre de más de tres sílabas, ya que los nombres complejos y exóticos pueden resultar burdos o confusos y a menudo es necesario repetirlos. De la misma manera, los nombres muy dulces o bromistas también son completamente inapropiados para un perro. Los perros son notablemente intuitivos, percibiendo cuando se ríen de ellos o cuando son objeto de un exceso de sentimentalismo.

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En conclusión, a la hora de elegir un nombre para nuestro perro, deberíamos intentar atenernos a estos consejos y tanto nosotros como el perro saldremos ganando.

 

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